Alcanzar una cinta negra no es nada fácil. Son años y años de entrenamiento, caerse y lastimarse, de aprender de nuestros errores y aceptar que lo mejor siempre cuesta.
Ahora que son cintas negras, tienen una nueva responsabilidad con sus compañeros y con ustedes mismos. Felicidades Generación Puebla 2025 por su nueva cinta negra.